Archivo mensual: febrero 2015

29 de febrero de 1916: sugar pool

“El 29 de febrero de ese año bisiesto, hicimos una celebración especial, más para levantarles el ánimo a los hombres que cualquier otra cosa. Algunos de los cínicos del grupo sostenían que era para celebrar su escape de las artimañas de las mujeres durante otros cuatro años. De allí en adelante, el agua, que en ocasiones reemplazábamos con leche aguada, iba a ser nuestra única bebida. Ahora, todos los días se entregaban tres terrones de azúcar a cada hombre.” (Sur, pp. 198-199).

La cuestión de la comida seguía siendo un tema capital, y continuaría siéndolo ya a lo largo de toda la expedición. En torno al mes de febrero el invierno antártico se acercaba, y con ello la dificultad de obtener provisiones a través de la caza. Aún quedaban las raciones para los trineos que iban a haber utilizado en el malogrado plan de cruzar la Antártida a pie, pero Shackleton lo mantenía como último recurso.

Dada la escasez de carbohidratos, el azúcar era uno de los alimentos más codiciados. Como muestra de ello los hombres inventaron un juego llamado sugar pool. Consistía en que cada seis o siete días, por turno, uno de los miembros del grupo de hombres que decidía participar recibía las raciones de azúcar de todos ellos. Un juego que, tras varios días de abstinencia del preciado alimento, permitía a quien recibía tal cantidad de azúcar darse un festín que, en aquellas circunstancias, era sin duda considerado un lujo.

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Mediados de febrero de 1916: cocina antártica

“Para mediados de febrero, el tema de la grasa era serio. Di órdenes de que se desenterraran todas las cabezas y aletas de las focas que se habían descartado y que se les extrajera todo vestigio de grasa. También había escasez de carne. Aún teníamos nuestro suministro de alimentos para el viaje en trineo que nos durarían tres meses prácticamente sin tocar; sólo lo usaríamos como último recurso. Teníamos una pequeña provisión de pemmican para perros; los perros que quedaban se alimentaban con aquellas partes de las focas que nosotros no podíamos usar. Freíamos este pemmican para perros en sebo con un poco de harina y hacíamos excelentes bannocks.” (Sur, p. 198).

La cuestión de la alimentación en la expedición Endurance es un tema en sí mismo. Para empezar, la grasa era un componente fundamental. No solo por su valor energético, sino porque era el combustible que utilizaban para la cocina. Por eso Shackleton consideraba preocupante su ausencia. Hay que tener en cuenta que conforme avanzaba el año el invierno antártico se aproximaba, y las posibilidades de cazar no aumentaban, sino que disminuían.

El pemmican era una mezcla de concentrado de carne y grasa de alto valor proteico y energético inventada por los nativos norteamericanos, que fue muy popular en la época dorada de la exploración antártica. Era uno de los ingredientes fundamentales del hoosh, un guiso también ampliamente utilizado en aquellas expediciones que constaba de pemmican, galletas y agua. El bannock era un tipo de pan rápido hecho de harina cocida.

Para más información sobre la cocina antártica se puede consultar el volumen “Hoosh: Roast Penguin, Scurvy Day, and Other Stories of Antarctic Cuisine” de Jason C. Anthony (University of Nebraska Press), seguramente el único libro dedicado monográficamente a este tema.

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A Poacher- Nehaco River 1874 / His first experience of pemmican