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29 de diciembre de 1915: Patience Camp

“Habíamos caminado doce kilómetros en línea recta y, a esta velocidad, nos llevaría más de trescientos días llegar a la tierra que se encontraba hacia el oeste. Como sólo teníamos alimentos para cuarenta y dos días, no había alternativa entonces, salvo acampar una vez más en la placa y armarnos de toda la paciencia posible hasta que las condiciones se vieran más favorables para renovar el intento de escape. (…) Llamamos a nuestro nuevo hogar, que ocuparíamos durante tres meses y medio, Patience Camp.” (Sur, p. 192).

El intento de Shackleton y sus hombres de intentar caminar de nuevo hacia el norte no dio resultado. Siete días después de comenzar se vieron en una situación en la que el hielo estaba demasiado blando como para avanzar con los trineos, pero sin vías de agua a través de las cuales lanzar los botes. Según Shackleton refleja en su diario, los hombres estaban débiles y no tenían muchas provisiones. Por otro lado, la tierra parecía inalcanzable. En esa situación, y mostrando una vez más su capacidad para aceptar las circunstancias, volvieron a instalar un campamento al que llamaron Paciencia, evidenciando así la cualidad que más les haría falta durante los meses que les esperaban.

Hurley y Shackleton en Ocean Camp

Hurley y Shackleton en Patience Camp


15 de Junio de 1915: El Derby Antártico

nla.pic-an23478072-v blog shackleton jesus alcobaEl 15 de Junio de 1915 tuvo lugar una insólita competición, que fue bautizada como el “Derby Antártico”. Tal y como Shackleton refleja en su diario, continuaba la deriva del barco en la mas absoluta oscuridad, solo perturbada por alguna ocasional claridad hacia el mediodía.

En ese contexto “no se ganaba nada dejando que la mente luchara con los problemas del futuro, aunque por momentos era difícil evitar la ansiedad.” (Sur, p 112). Como en cualquier otra situación humana dominada por la incertidumbre, lo complicado pero a la vez recomendable era controlar la conciencia y fijarla en el hoy, evitando así conjeturas catastrofistas acerca de lo que vendrá mañana. Y de ahí la organización del Derby, una competición entre equipos de trineos tirados por perros, en la que hubo fuertes rivalidades que se reflejaron en las apuestas:”6 a 4 para Wild, doble apuesta para Crean, 2 a 1 contra Hurley, 6 a 1 contra Macklin y 8 a 1 contra McIlroy.” (ibíd, p. 113).

Frank Hurley, orgulloso del líder de su equipo, un bellísimo ejemplar canadiense llamado Shakespeare, lo inmortalizó en esta espléndida fotografía.